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domingo, 29 de mayo de 2016

¿Qué es un Eleguá de Labor?

Como usted sabe, los Olorishas entregan un Eleguá que es una Otá preguntada y consagrada, que es la que se usa para Yoko Osha y para recibir Oshas y poderes, pero los Olorishas también pueden consagrar para si mismos, para sus ahijados y otros, los Eleguá de Labor. 

El Eleguá de Labor se consagra sobre la base de una otá preguntada y procesada como corresponde a una ceremonia de Lavatorio. Cuando se pregunta, se agrega una pregunta más, que es la que corresponde a la especificidad del uso y de acuerdo a la finalidad con se pretende emplear. Todo esto se hace con intuición, apoyado cuidadosamente con el oráculo de Obí o el Dilogún con el cual también se determina sobre la carga que lleva y lo que se le ofrenda. Incluso los Eleguá de Labor pueden recibir nombre. El Eleguá de Labor existe por el camino de Egun cuando preponderantemente se relacionan a ellos. Se conocen por el camino de Osain cuando en su confección predominan los componentes de la naturaleza sabidos. Además, existen los que en su carga se caracterizan por el camino de Eleguá. En cualquiera de los casos, es imprescindible la Otá mencionada y es clave el Lavatorio. Muchas veces he visto esto entre santeros de grandes conocimientos o entre santeros aventajados de familias de Osha muy relacionadas a Ifá, a Osain y a Orun. 

 Estos Eleguás de Labor nunca van a la cabeza de alguien que se vaya a iniciar, porque ellos son para la labor específica para la que se les consagra. Casi siempre la reparación de uno de estos Eleguás es muy discreta. Uno puede tener tantos Eleguás de Labor como requiera para las actividades complejas en las que se desenvuelve. A los Eleguás de Labor es a los que se les monta cualquier clase o tipo de obra para lo que sea. 

 El Eleguá de Osha que va a la Iniciación o que se usa para recibir santos o poderes, se procura mantener sin los arrastres de obras que se hayan hecho. El Eleguá de Labor está muy difundido en Cuba y es muy eficaz en situaciones difíciles y para defenderse. Antes de consagrarlo o recibirlo, se pueden hacer buenas misas espirituales y preguntarle a los muertos con los que generalmente se asocian. La carga de un Eleguá de Labor puede llevar componentes de todos los reinos. 

 Ernesto Valdés Jane Adé Yerí

sábado, 30 de abril de 2016

HISTORIA. DEL ORISHA ELEGGUA I.

En cierta oportunidad Olofin padecía de un mal misterioso que agravándose por el día le impedía trabajar en sus labranzas. Todos los santos habían intentado aliviarlo al menos, pero sus medicinas no habían logrado ningún resultado. 

El Padre de los Orishas el creador ya no podía levantarse, pues se encontraba extenuado débil y adolorido. 

Eleggua pesar de sus pocos años pidió a su madre Oya (según unos) que lo llevase a casa de Olofin.

Asegurándole que lo curaría. Oya lo llevo. Elegua escogió unas yerbas, hizo un brebaje y tan pronto el viejo se lo trago, haciendo una larga mueca, empezó a sanar y fortalecerse rápidamente. Agradecido Olofin, ordeno a los Orishas Mayores que precedieran a Elegua, las primicias de toda ofrenda. Deposito en sus manos unas llaves y lo hizo dueño de los caminos. 

Desde aquel día toleré con ilimitadas complacencias las picardías de Elegua.


Ashe to iban eshu.




HISTORIA. DEL NACIMIENTO DE ELEGGUA.

Había en una tribu un Obba, el cual se llamaba OQUIBURU, y su esposa se llamaba AGUI, ellos tuvieron un hijo al cual le llamaron Elegua. Como era príncipe, cuando creció le nombraron un séquito palaciego. Un día siendo Elegua un muchachón, se fue a hacer una expedición acompañado de su séquito. Al llegar a un lugar Elegua ordeno detener la marcha y él se dirigió a un lugar que estaba lejos, para comprobar una cosa que había visto. Lo que Elegua había visto era una luz brillante, como si fueran tres ojos deslumbrantes que estaban en el suelo. Elegua lo recogió y vio que era un Obbi (coco seco). Aquel muchacho que era tan travieso no le temía a nada ni a nadie, fuera bueno o malo.
Tan pronto podía ser amigo como enemigo. El estaba muy envalentonado por ser príncipe. Elegua se llevo aquel coco para el palacio y le conto a sus padres lo que él había visto y como no fue creído por ellos, tiro el coco detrás de la puerta del palacio y allí lo dejo. Pero un día estando reunida la familia Real y su séquito en una fiesta que celebraban, vieron con asombro las luces que salían de aquel Obbi y todos horrorizados. Aconteció que a los tres días murió Elegua y durante mucho tiempo después estuvo alumbrando aquel Obbi, siendo respetado y temido por todos.
Pasado algún tiempo, el pueblo pasaba por una situación tremenda y desesperada. Se reunieron los Awoses y sacaron la conclusión de lo que estaba pasando: era debido al estado de abandono en que tenían a aquel Obbi dejado por el príncipe detrás de la puerta.
Entonces fueron allí y vieron que aquel Obbi estaba vacío y comido por los bichos. Entonces deliberaron y llegaron a la conclusión de que había que hacer algo solido que perdurara a través de los tiempos y pensaron que el Ota (piedra) de Santo era lo más indicado y fue aceptado el acuerdo.

Hicieron el Ota y lo pusieron detrás de la puerta del Palacio. (Esta es la piedra que utilizamos hoy cuando hay que hacer Santo). Ese fue el nacimiento de Elegua y por eso se dice: Iku baba osha, que quiere decir que el muerto pario al santo, pues si el príncipe no hubiera muerto no se habría abandonado ese Obbi por no saber qué hacer con él. Es por eso que utilizamos el Ota para hacer Santo.

Ashe to iban eshu.